¿Qué hace a un sistema válido para un ser humano? (Cuarta parte)Con la cuarta entrega de esta serie que al final ha copado más palabras de las que pensaba pretendo cerrar el ciclo. Me quedan muchas cosas en el tintero de las que quiero hablar, muchas tradiciones, cosmogonías y mitologías, pero que hoy en día se consideran menos serias. A nadie se le ocurriría pensar que en el Olimpo viven los dioses después de las fotos del Meteosat, del GPS y de la sonda Galileo. Y tampoco pensaría nadie que el Dios Sol de los navajos vive en una casa de turquesas en el desierto, más allá de los confines del mundo. El Sol es una estrella y no el Tayta Inti de los incas, el Ra ni el Khefri de los egipcios ni está en un carro tirado por Helios. Tampoco aparece si se le llama con el cuerno de Heimdall. Y por supuesto, no es una serpiente emplumada como Huitzilopochtli ni tiene la apariencia de un hombre como Shamash para darle leyes a Hammurabi. Es curioso que el Dios de los judíos le diera tablas de leyes a Moisés en el Sinaí. Pero el Sol, según todos los estudios, es una enorme bola de fuego. Nada más. Y probablemente esta visión del sol sea fría y desharrapada, por lo que para elevar nuestro romanticismo mitómano nos elevamos a un nuevo confín: el no-espacio y el no-tiempo. Dios es el primer viajero hiperespacial de la historia, de hecho, él es el hiperespacio, más allá del espacio y del tiempo.
Aún así, hemos aceptado este Dios porque, sencillamente,
no es posible estudiarlo ni verlo. Los budistas y los taoístas inciden en la estupidez de buscarlo como algo físico y palpable: Dios somos nosotros. Nietzsche se negaba en El Anticristo que hubiera un Dios por encima de él, ya que los humanos somos Dioses, según algunas tradiciones. Si en algún momento llegamos a surcar el no-espacio y el no-tiempo, obviamente, Dios no tendría ningún lugar para esconderse, ya que no hay espacio, y por supuesto, no podría esperar a que pasáramos, porque no hay tiempo. Si nos ponemos a decir que en ese caso Dios nos cubriría los ojos para no verle como confundió a los constructores de la torre de Babel (hay que ver cómo odiaban los judíos Babilonia) con el lío de las lenguas no acabamos, es como aquel bioquímico argentino que afirmaba que los fósiles de conchas de hace 300 millones de años en las cumbres de los Andes no se debían al movimiento tectónico, sino al Diluvio Universal, poco después de la formación del mundo en el 4004 a.C. Y este tío y lo que afirma viven hoy, os lo aseguro. Dejémoslo en ciencia-ficción. No podemos surcar el no-espacio y el no-tiempo y por tanto no podemos comprobar si está o no Dios ahí. Así que sigamos con lo nuestro.
Cuarto concepto (revolucionario): el tiempo no ha de ser lineal para que la religión pertenezca a una civilización desarrollada. En el caso de los hinduistas, de los que no me queda más remedio que hablar poco porque aún no he podido llegar a conocer sus obras más que por referencias (aunque tengo el Rig Veda, el Baghavad Gita y el Ramayana en la lista de libros pendientes), no existe el tiempo lineal, sino que es más bien circular. Dokûsho Villalba y Osho describen muy bien la transición del concepto de tiempo circular, que es más propio de sociedades subdesarrolladas y agrícolas en las que el tiempo se mide por la rotación de las cosechas y los equinoccios cada año, a lineal gracias a los también revolucionarios conceptos de evolución de Darwin y el liberalismo económico de Adam Smith y otros, curiosamente, no fueron líderes religiosos los que revolucionaron los conceptos, sino aquellos cuyas teorías causaron un profundo impacto en la sociedad. Es muy posible que la demostrada incoherencia de muchas de las teorías cristianas (la substanciación de la hostia consagrada en carne física de Cristo es un ejemplo) sea la causa de que la cosmogonía cristiana haya sido la más variada, cambiada, modificada, y si se quiere vapuleada y tergiversada. No es culpa de los católicos, supongo, en Nicea en el 325 tuvieron que darse prisa en convencer al Emperador.
El concepto de evolución es tan revolucionario que transformó a una sociedad entera y a nivel global cambió radicalmente la forma de pensar de nuestra civilización. Si hubo un paso antes que nosotros, el del Proconsul y el Australopithecus, con procesos de evolución al ser humano que eran irreversibles, entonces necesariamente debía de haber un tiempo anterior a éste que no era como éste. De igual forma, el tiempo se elongaba hasta un principio, y luego, hasta un final. la Iglesia Católica ya promovía este concepto al afirmar que el mundo había sido fundado en el año 4004 antes de Cristo. Y la tradición de un final arranca desde viejo, desde antes (siglo VII a.C.) del recogimiento de la tradición histórica judía en el exilio del rey Joaquim de Judá en Babilonia en el siglo VI antes de Cristo (que también incluye el concepto infernal de Sheol), con Zoroastro.
Según el zoroastrismo, llegará una especie de día del Juicio Final en el que las almas guiadas por Shaoshyant, una especie de sacerdote hijo de Zoroastro y de naturaleza medio divina, atravesarán el Chinvat, un puente fino como una aguja para los injustos y amplio como una carretera para los justos, y se bañarán en un río de metal fundido producto del impacto de un colosal meteorito contra este mundo. Para los justos este río será cálido y suave como leche tibia, mientras que para los injustos será roca fundida y el dolor será horrible. Esta versión del tiempo lineal contrasta con los cuatro ciclos de tres milenios en los que está dividido el mundo (tras la muerte de Zoroastro comenzaría el último ciclo de tres mil años que acabaría con el fin del mundo, de forma que si contamos que se piensa que este personaje murió en el c.660-662 antes de Cristo, así que el fin del mundo según los zoroastristas será en dos mil seiscientos sesenta y pico, y no en 2012 según los mayas y los directores de Hollywood, ¿no os alegráis?).
El concepto de tiempo cíclico de los hinduistas está íntimamente ligado a los procesos de construcción-destrucción del mundo y a la reencarnación kármica. Shiva es el gran Destructor, pero también la destrucción es una forma de construcción, de forma que es el Hacedor, el Constructor, el que deshace un mundo para que vuelva a ser reconstruido. Parece ser que los hindúes son un pueblo muy avanzado para algunas cosas, aceptan a los
hijras, a transexuales, gays, hermafroditas y bisexuales desde hace milenios, pero a la hora de mezclar castas, ah, ésa es otra cuestión. Se dice que Mohandas Gandhi se oponía a la construcción de hospitales porque los males de esta vida eran un reflejo del mal karma acumulado en la anterior (ojo, se dice, no puedo confirmarlo, no sé si esto es verdad para una cara tan conocida del Nobel de la Paz [¿alguien sabe quien és Louis Renault? ¿Y Emily Greene Balch? Pero Gandhi, Mandela y Luther King sí, ¿verdad?]).
Quinto concepto revolucionario: la ley divina puede ser coherente, puede no haber, o puede ser sustituida por preceptos humanos coherentes. En el caso del Islam, cada uno de los aspectos de la vida social e individual, económica y religiosa parecen poder regirse por el mismo libro, el Corán. De todas formas ésta es una referencia y no puedo confirmarla de momento. El otro caso sí que existe, la ley divina no existe en el taoísmo y el Mandato del Cielo es totalmente confucionista es totalmente desconocido para aquellos que gobiernan "Todo-bajo-el-cielo", de forma que cualquier líder político es bueno siempre y cuando sea recto, justo, obedezca la tradición, siga los ritos... en definitiva, un perfecto caballero (
juanzi). En el caso del budismo, no hay Dios que haya escrito la Ley, de hecho, no hay ley, sino una serie de preceptos que generan "buen karma" o más bien, "mérito" (puñña en pali), pues se trata de salir de la rueda eterna del karma, abandonar el girar de las reencarnaciones. No seguir estos preceptos no lleva necesariamente a acumular mal karma, pero sí karma, y no ayudan a llegar al nirvana. Obviamente hay muchos caminos para llegar al nirvana, o al menos al estado de
arhat o arahat, similar al estado búdico o de bodhisattva en este mundo, es decir, seres iluminados que sólo serán reencarnados una o dos veces antes de llegar al nirvana. De todas formas, cada escuela tiene un canon totalmente distinto y muchas de ellas, como el zen soto o el rinzai, no tienen preceptos a seguir más que por los monjes zen, aunque se ha dado el caso de muchos de ellos, como Ikkyû Sôjun (Nube Loca), que desoían estos preceptos (castidad y evitar contacto con mujeres hermosas, no beber alcohol, no comer carne) y eran conocidos por grandes excesos y a los que se tiene como grandes maestros zen, de forma que los preceptos pueden ser claramente incumplidos.
Sexto concepto revolucionario: el no creer en milagros no determina que no haya religión. La Torah está llena de hechos totalmente inverosímiles, que se argumentan con leyes divinas que desafían todas las leyes de la física. Partición del Mar Rojo en dos, el nacimiento de un río de leche y miel en la abertura de una roca, el maná (¿qué es el maná?) lloviendo, David entre leones hambrientos que se comportan como gatos mansos, las plagas de Egipto, la demolición de las murallas de Sidón al sonido de las trompetas de los judíos. El Nuevo Testamento también describe hechos milagrosos (Lázaro que renace, Jesucristo sobre las aguas, los panes y los peces, el ciego que ve y el leproso que se cura, etcétera), e incluso posteriores (Constantino que ve el signo luminoso de la cruz en el cielo antes de derrotar a Majencio, el éxtasis de Santa Teresa, las conversaciones de San Francisco de Asís con pájaros y animales). Según el Islam el profeta Mahoma fue sanado por arcángeles que le abrieron el pecho y le curaron toda la maldad que cualquier persona podía tener, dejándolo puro. También tenía frecuentes conversaciones con Dios y subió en varias ocasiones al cielo, los musulmanes también argumentan que en el Corán y los
hadices se mencionan milagros científicos que sólo ahora han sido demostrados. De todas maneras, aún tengo que leerme el Corán y no puedo valorar nada. No pretendo valorar nada de lo que digo. Los poemas épicos hinduistas están llenos de hechos milagrosos, como cuando Indra devastó la montaña por la que se despeñaba el bebé Bhima con sus rayos, actuando como colchón y evitando que el bebé se dañara. Según la tradición budista más antigua (los budistas tienen muchas sectas (el concepto de secta es distinto aquí) o escuelas y cada una tiene creencias distintas, aunque el cuerpo práctico de meditación es el mismo), cuando Siddharta Gautama nació, salió del vientre de su madre, dio unos pasos por sí mismo y habló con voz pura y clara: "Éste será mi último renacimiento."
Un ejemplo de cómo hay religiones que no se fundamenta en hechos milagrosos, dos koanes zen, el segundo es un haiku del maestro Bashô:
Un discípulo de la secta de la Tierra Pura preguntó a uno de los discípulos de un maestro zen:-¿Qué milagros puede hacer tu maestro? Mi maestro puede hacer grandes milagros. Una vez me pidió que abriera un libro en blanco junto a una orilla de un río, él fue a la otra orilla del río y escribió en el aire con su pluma, luego aparecieron en mi libro, escritos los kanjis del Buda Amida. Yo he visto este milagro. ¿Qué milagros puede hacer tu maestro?-El principal milagro que puede hacer mi maestro -rió el discípulo zen- es que cuando tiene hambre, come, y cuando tiene sueño, duerme.Un viejo estanquesalta una rana¡plof!Una vez el maestro Dogen cogía agua de un pozo.-¡Oh! Cuando tiro de la cuerda gira la rueda y sale el cubo lleno de agua. ¡Qué maravilla!Y por último una buena tirada de viejos conceptos derribados. Si los creyentes de estas religiones son gentes válidas, gentes con las que se puede tratar, que en el mundo de hoy en día han tenido conocimiento de otras religiones y que han elegido su cuerpo de credos, ¿por qué no iban a ser respetables? Y en esto choco mucho con lo que he "predicado" hasta ahora. Pero el que avisa no es traidor y rectificar es de sabios, según dicen, así que haré un breve compendio de conceptos de otras religiones que me han resultado curiosos, de religiones a las que respeto y admiro.
Jerarquía inexistente. En el taoísmo y confucianismo no hay jerarcas religiosos, en el caso del primero no hay maestros, sólo discípulos que repetuosamente siguen a ciertas personas que han alcanzado un grado de sabiduría, en el segundo lo más parecido a un sacerdote era una especie de patrones que daban consejos sobre la norma y la conducta. Los protestantes no anglicanos no poseen cabeza de su Iglesia visible (los anglicanos tienen a la reina), aunque si altos sacerdotes como diáconos y abades. Los ortodoxos tienen a los Patriarcas. Los musulmanes en general reconocen la autoridad en ciertos temas de almuecines e imames, pero en los minbares de las grandes mezquitas (similares al púlpito cristiano) sólo pueden leer o hablar en las escaleras, nunca en la parte más alta. Los budistas tibetanos reconocen al Dalai Lama como máxima autoridad espiritual, pero sólo ellos entre las numerosas escuelas budistas. Los hinduistas tienen gurúes y hombres semisantos en cada rincón del país, más o menos populares dependiendo del conocimiento de las masas.
Aborto "permitido". En los
hadices se encuentran citas del profeta Mahoma que describen las fases de formación de un feto, señalando que a partir de la sexta semana de fecundación está "feo" hacerlo, como un agravio, pero perdonable. A partir del tercer mes de gestación, que coincide con el principio del desarrollo del sistema nervioso, termina la fase de "coágulo" de 40 días (40 de embrión, 40 de feto, 40 de coágulo) y se cree que recibe el espíritu de manos de un ángel. Por tanto, está prohibido abortar a partir de entonces. No recuerdo muy bien qué se dice sobre casos de violación o peligro para la madre.
Prácticas sexuales bien vistas. Mientras que las religiones cristianas no conciben en muchos casos la práctica sexual anterior al matrimonio y de hecho los sacerdotes católicos adoptan el celibato (los protestantes no, hecho que en EEUU relacionan directamente con la alta incidencia de la pederastia en sacerdotes católicos y mucho más baja entre los protestantes), se describe en los textos hindúes una práctica sexual de equilibrio cósmico recopilada en el Kamasutra, que es más que un libro de posturas sexuales. De ahí bebe directamente el budismo tántrico, que apareció en el siglo VII y que describe el sexo como una forma de llegar al estado de budeidad. Las prácticas tántricas, según se dice, pueden llevar, con los correspondientes alimentación, tiempo y dedicación, a un orgasmos sin eyaculación. En el mundo musulmán los imames no sólo pueden tener hijos, sino que además es deseable. De hecho, la masturbación es considerada un acto fisiológico normal y se trata en ciertos hadices.
En algunas religiones no hay libros sagrados. En el budismo zen es común que los discípulos que se hayan dedicado durante un largo tiempo a memorizar y recitar sutras y a estudiar en los libros, al llegar a un estado de hastío por no poder encontrar lo que buscaban y tras una iluminación o satori (que puede o no darse, y por diversas causas, desde una meditación constante hasta el apagado de la llama de una vela), quemen todos sus textos. Eso sería totalmente inconcebible para un funcionario chino confucionista o para un rabino judío. Durante la época de Franco se enseñaba en las escuelas una historia sobre cómo aquellos que vendían o trataban quemar o disparar a una Biblia recibían un castigo divino.
Con todo este compendio me he dejado un montón de cosas en el tintero, muchas de las cuales se me han olvidado, en otras he estado pensando pero no he podido recordar, otras sencillamente no las sé. De hecho, mis limitaciones en conocimientos harán que muchas de las definiciones de estos cuatro textos no sean exactas, aunque lo que he pretendido, que no es otra cosa que exponer las diferencias que tienen otras religiones con respecto a la que impera en el mundo en el que nos hemos criado y estudiar por qué la gente elige estas religiones hoy en día, aún en nuestros países, donde tenemos la opción de escoger una u otra, y donde la influencia de la religión católica ha sido bastante fuerte.
No pretendo en ningún momento "iluminar" a nadie. Si lo que he escrito sirve a alguien para informarse, para motivarse, para buscar una vía alternativa a la realidad que le rodea porque no está bien informado o porque está buscando a tientas en la oscuridad algo que no sabe que tiene, adelante, me sentiré muy satisfecho. Pero si nadie lee todo ésto, mi esfuerzo tampoco habrá sido en vano. Pues no siento que haya habido esfuerzo donde he disfrutado haciendo algo, un viejo concepto de la escuela española de antes. La letra con sangre entra (y sin ella ha entrado, es que no ha sido la letra, es el prejuicio arraigado en nosotros, me incluyo). Y he disfrutado mucho volcando todo el revuelto de pensamientos que tengo en la cabeza. Así me distribuyo un poco mejor.
Un saludo a todos, me incluyo.